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Interface Zero

Interface Zero

Las conexiones entre nuestros objetos conectados y nosotros tienen un uso cada vez más habitual, del que poco a poco seremos menos conscientes.

Hemos observado que en la captación del año 2018 hubo una evolución de las interconexiones digitales: las interconexiones casi invisibles ‘embedded’ se multiplican de diversas maneras en los objetos conectados, los robots, los materiales, la ropa o en nuestro propio cuerpo… Se multiplican cada vez más, por todas partes, hasta constituir una red que hará que nuestro espacio de vida y de trabajo sea un entorno ‘totalmente interactivo’.

Hablando de manera más simple, estas interconexiones tienen un uso cada vez más natural. Podemos hablarles, avisarles de algo o simplemente guiñarles el ojo, pensar en un gesto o incluso no pensar nada, porque algunas pueden leer nuestros encefalogramas inconscientes. 

Todo esto nos prepara para vivir inmersos en unas interconexiones minimalistas de las cuales apenas seremos conscientes: esto es lo que significa la ‘Interfaz Cero’.

Con todo ello, nos surge una pregunta: ¿estamos preparados ya para abstraernos totalmente de nuestros cómplices digitales? Si la respuesta es no, los Bot Interfaces son una solución de interactividad privilegiada.

Body Interface:

Fusión entre lo orgánico y lo digital

Antes usábamos nuestras manos para teclear y nuestros dedos para deslizar en una pantalla. Usábamos nuestros ojos para leer respuestas. Es ahí cuando nuestro cuerpo se convierte en una interfaz…

En el día de mañana, presionarás tu dedo gordo sobre tu piel para que haga de ‘pass multiservices’ (SJ Hand Implanted Travel Card), a menos que sea tu oreja quien te identifique (Nec Ear Identification) o simplemente tu rostro. 

En el día de mañana pedirás un objeto conectado con una sonrisa o un guiño (Earbud Smile Controller) y se te avisará de un riesgo mediante un escalofrío (Anti AI AI), un olor desagradable (Smell of Data), una vibración (Hearing Rescue) o un pellizco (Thermoreal)… a menos que estas informaciones no se manifiesten directamente sobre tu mano (Someya Lab E-skin).

La fusión entre el cuerpo y lo digital llega. El Cyborg ya no está tan lejos cuando experimentamos una ayuda auditiva que detecta la conversación que más nos interesa (Cognitive Hearing Aid), o cuando unos implantes cerebrales captan tus intenciones y dirigen un exoesqueleto sin que hayas formulado ninguna orden (Stentrode).

Podrás aumentar tu memoria un 30% (Memory Prothesis), y extender a través de yu cuerpo, en el momento y el lugar adecuado, unos medicamentos con sólo pensar (Mind-controlled Drug Delivery Nanobots). Podrás también aumentar tu capacidad ‘visual’ con unas gafas digitales que contrasten los colores (Oxsight, utilizado por los invidentes). En el día de mañana, ¿será incluso mejor que te amputen un brazo para poder llevar esa prótesis capaz de coger con precisión y delicadeza un huevo, un paquete pesado o una pluma (Hand that Sees)? 

Interfaces Ubicuas:

Profunda inmersión en un ambiente digital

La tendencia a las ‘Interfaces Ubicuas’ hace florecer una gran diversidad de innovaciones en todas partes y en todo soporte material. Las interfaces de captación de datos y de demanda se multiplican. ‘Embedded’ en el mundo real, cada vez son más invisibles, imperceptibles y olvidadas. ¡Nos sumergimos en lo más profundo del ambiente digital!

De manera tradicional, puedes aumentar tu vestimenta con inteligencia digital para vigilar y diagnosticar tu estado de salud (Eva; Mama-Ope). Además de diagnosticar, tu entorno digital te curará cuando decida interactuar directamente con tu cerebro para reducir los temblores de la enfermedad de Parkinson (Emma Watch). Estos tratamientos serán aún más pertinentes y tal vez se basen en análisis predictivos (Elderly Fall Prevention System). Incluso podrían desencadenarse antes de que te pongas enfermo.

De manera tradicional, puedes manejar tu casa a través de un gesto (Hayo), al igual que tu coche, tu oficina y todos los materiales, objetos, robots que lo habitan (Aelectra ; Princeton Smart Windows).  De hecho, las nuevas tecnologías pueden hacer que todo objeto sea interactivo, sin importar su forma y textura (Electrick) ¡gracias al uso de un sencillo spray! Tu entorno es, por tanto, definitivamente interactivo.

¡Esta interactividad se expresa en los mundos real y virtual fusionados! Los puestos de trabajo burocráticos o industriales serán más ‘virtu-reales’ gracias a la realidad aumentada (Desktopography ; Hololamp) o gracias a la realidad virtual (MetaWorkspace). Escaparás del espacio infinito y real de una tienda y de sus planos gracias a lo digital (Coolhobo). Aumentarás tu espacio de vida física a través de unos espacios virtuales ‘pop-up’ (Bridge) y se te dará formación en una dimensión híbrida entre lo real y lo virtual  (360ed)

Aún más sorprendente, la smart-city que capta datos (eLoc), los analiza y reacciona en el mundo real, para regular el tráfico y proteger a los peatones (Starling Crossing), o para poner en marcha una política de supervisión estricta y predictiva (Cloud Walk).

 

Resumiendo, los sensores estarán por todas partes, incluso en el pescado o en la ensalada para verificar su frescor (Biodegradable Microsensors), en ti mismo para vigilar tu salud física y psicológica, pero también para supervisar el que respetes los procedimientos y, eventualmente, limitar tus derechos y capacidades de reacción (A; by Laboratik ; Vision-based Tracking of Hygiene Compliance ; ContinUse Biometrics).

Bot Interface :

Abstracción o encarnación de mi interlocutor digital

Hace tiempo que imaginamos unos robots que fabricamos para diversos usos. Pero en este año de observación mundial se subraya una cuestión mayor, menos tecnológica y más sociológica. ¿Debemos darle un cuerpo a un objeto digital? Si sí, ¿cómo? ¿A qué estrategia relacional debemos darle prioridad? ¿Debemos clonar lo humano? ¿Apostar por el antropomorfismo para crear empatía? O al revés, permanecer siempre en lo robótico, ¡sin que se creen confusiones!

El robot máquina autónomo, sin que haya un humano, se pone en marcha cuando facilita el recorrido de un cliente que compra en una tienda móvil (MobyMart) o de reparto a través de un robot patinador (Kiwi Campus). También resulta eficaz al procesar expedientes jurídicos sin cometer errores (Case Management Robots). Evidentemente, tienes que estar de acuerdo con su algoritmo de análisis, lo que supone deber conocerle.

Con los robots de conversación obtenemos el mismo beneficio de eficacia junto con el beneficio de ubicuidad y, por lo tanto, de volumen. Tenemos la suerte de multiplicar expertos y consejeros digitales que respondan a todas nuestras expectativas: la respuesta para tratar las correspondencias amorosas (Oshi-El), el diagnóstico médico de la depresión a gran escala (Koko), la predicción de cuánto tiempo durará tu relación amorosa (AI Couple Therapy Outcome Prediction), la guía para redactar tu CV (Leap.ai) y la energía positiva y productiva de tu equipo de proyecto.

Estos chatbots pueden mantener un perfil muy robótico para desempeñar una relación fría sin alimentar la confusión entre lo Humano y la Máquina (End of Life Robot). También pueden mantenerse en la ambigüedad, incluso jugar con la confusión escondiéndose detrás de unas características muy humanas: tu chatbot puede tener la voz de tu hermano, tu amigo, tu jefe, incluso tu coche puede imitar a cualquier persona (Lyrebird) o encarnarse en la piel de cualquiera en un vídeo (Synthesizing Obama). 

Estos robots tan ‘humanos’ transmiten confianza para algunos e inquietud a otros. Sin duda, la cuestión es saber si la confusión se mantendrá. Para adaptarse a los robots debes sin duda co-crearlo. Si tú mismo puedes crear este servidor (Aslan ; IoT Sleepbuddy), educarlo (Real-Time Robot Mistake Correction), ver cómo cambia de forma para adaptarse a ti y al contexto de tu función (Primer), lo digital será más familiar.

Innovaciones

Las innovaciones del 2018 nos muestran concretamente cómo nuestro cuerpo (Body Interface) y nuestros lugares de vida (Interfaces de ubicación) tienden a la interfaz cero.

STARLING_CROSSING

Un paso de cebra que reacciona en tiempo real y solo aparece cuando es seguro cruzar: Se compone de leds, cámaras y un algoritmo basado en una red neuronal capaz de identificar a los diferentes usuarios de la ruta: peatones, ciclistas o vehículos. Calcula su desplazamiento preciso y anticipa su trayectoria.

Un prototipo ha sido ya instalado temporalmente en el sur de Londres.

OSHI-EL

Oshi-EI es una Inteligencia Artificial que aconseja a los japoneses en el ámbito amoroso, respondiendo como si de un «consultorio del corazón» se tratase. A partir de un algoritmo basado en 190.000 preguntas y770.000 respuestas escritas en el foro de su web, Oshi-EI es capaz de construir una estructura de respuesta genérica aportando explicaciones y consejos de cómo solucionar los problemas amorosos.

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